Cartografía de una partida

Texto de Nahiely Rasgado

Mi pieza es un mapa emocional del tránsito y transformación a partir de una partida. Elementos naturales —plantas e insectos— han sido una especie de raíz simbólica durante un período de cambios y desarraigo constante, habitando distintos espacios.

La idea de "atesorar aquello que nos parece agradable aunque no útil" entre diversas mudanzas parece haber sido una forma de resistencia ante la lógica puramente práctica de la vida cotidiana. Estos objetos se convirtieron en testimonios de momentos que importaron, en diminutos rituales de permanencia cuando todo lo demás se movía.

Un proceso de "pulsaciones altas, bajas y estables": metáfora a partir de mi propio ritmo cardíaco como experiencia vital.

Los elementos secos se convierten en testimonio del paso del tiempo - ya no son los mismos que recolecté, han cambiado conmigo, mis recuerdos se transforman, . Ganan una cualidad diferente, más sutil. Ya no duelen o emocionan como antes, pero conservan algo esencial que los hizo importantes.

Son quebradizos al no vibrar en su vitalidad inicial, pero no desaparecen; queda una esencia diferente, más delicada pero igualmente valiosa.

¿Las "reglas del juego"? Surgieron del propio proceso creativo, como si la obra me hubiera dictado su propia necesidad de cierre y reencuentro.

Anterior
Anterior

HUELLA Y CONTRAHUELLA

Siguiente
Siguiente

Efímeras